Las guerras civiles no han sido un elemento ausente en la Historia de la República Argentina, de hecho, han tenido una gran relevancia en el siglo XIX durante el proceso de formación de este país. ¿Cuáles fueron las principales contiendas? ¿Qué sectores participaron en dichas disputas? ¿Qué consecuencias provocaron las distintas guerras civiles en la Argentina?. ¡A continuación les brindaremos todas las respuestas y más!

El periodo de 1814-1820 ¹

Tradicionalmente se considera como el inicio de las guerras civiles en Argentina a aquel momento en que el caudillo José Artigas abandona el sitio de Montevideo y rompe relaciones con el gobierno central instalado en Buenos Aires el 20 de Enero de 1814. Desde entonces se desarrollaron intensos conflictos y discrepancias entre tendencias políticas federales y centralistas, estas últimas encabezadas principalmente por Buenos Aires.

Las contiendas más destacadas durante este periodo fueron aquellas asociadas a los conflictos entre la Liga de los Pueblos Libres (Liga Federal) y el Directorio, sin embargo, también vale destacar aquellos movimientos entre ciudades subalternas para independizarse de ciudades cabeceras. Ejemplo de esto último fueron las revoluciones federales, encabezadas por Francisco Borges, que perseguían la búsqueda de soberanía por parte de Santiago del Estero respecto de Tucumán. Otro ejemplo puede ser la revolución llevada a cabo por capitán Mendizábal y el teniente Francisco Solano del Corro con el fin de separar San Juan de la Intendencia de Cuyo dominada por el gobierno de Mendoza.

jurisdicciones de la Liga Federal
Mapa que refleja lo abarcado jurisdiccionalmente por parte de la Liga Federal. Extraído de Wikipedia.

Si bien los conflictos entre tendencias federales (mejor dicho “confederales”) y centralistas fueron frecuentes, también existieron enfrentamientos intestinos entre estas tendencias. Entre los hechos más conocidos se destacan los enfrentamientos federales entre el caudillo Ramírez y Artigas.

Una vez caído los dos proyectos de poder supremo (la Liga de los Pueblos Libres y el Directorio) tuvo lugar una serie de conflictos inter e intra provinciales en las regiones del Litoral, Cuyo y Tucumán. El desenlace de estas guerras civiles dieron como resultado el surgimiento de provincias autónomas (Catamarca, Santiago del Estero, San Luís, San Juan, Corrientes y Misiones) y algunas repúblicas provinciales que posteriormente desaparecerían. Ejemplos de esto último serían la República de Entre Ríos y la República de Tucumán.

El periodo de 1820-1831 ²

Los efectos de la llamada “Guerra del Brasil” desencadenaron los primeros enfrentamientos entre federales y unitarios en las tierras de las Provincias Unidas del Río de la Plata. La presión del gobierno nacional en el Interior del país para financiar al ejército combatiente; los intereses económicos de los porteños sobre los yacimientos mineros en las provincias; la intención de plasmar una constitución unitaria y la famosa “Ley de capitalización” provocaron grandes enfrentamientos y disputas a lo largo y ancho del país. Los hechos más destacados durante este periodo son los enfrentamientos entre el unitario Gregorio Araoz de Lamadrid y el caudillo federal Facundo Quiroga. El caudillo riojano logró vencer a Lamadrid en dos batallas decisivas, El Tala y Rincón de Valladares, generando de este modo que el federalismo se imponga en la mayoría de las provincias del Interior hacia finales de 1827.

Por otra parte, durante este periodo la misma Buenos Aires contó con importantes enfrentamientos internos. Entre los más destacados figuran: los acontecimientos relacionados con la “Anarquía del año XX“, La Revolución de los Apostólicos” de 1823 (emprendida contra las reformas eclesiásticas realizadas durante el periodo rivadaviano) y la “Revolución Decembrista” del 1 de Diciembre de 1828, llevada a cabo por el unitario Juan Lavalle, la  cual desembocó en el fusilamiento del gobernador federal Manuel Dorrego y el posterior asenso de Juan Manuel de Rosas a la gobernación de Buenos Aires.

La Liga del Interior y la Liga del Litoral en 1831.
Mapa de las divisiones jurídicas entre La Liga del Interior y la Liga del Litoral hacia el año1831. Extraído de Wikipedia.

Finalmente, resulta importante mencionar los enfrentamientos entre las fuerzas unitarias de José María Paz, coaligadas en la famosa Liga del Interior, y las fuerzas federales, unidas bajo el Pacto Federal. Dichas contiendas dieron como resultado una dura derrota para los unitarios y la hegemonía federal en todas las provincias hacia el año 1831.

La época de Rosas (1829-1852) ³

Durante la denominada “Época de Rosas“, si bien no existía una organización constitucional para el país, la Confederación Argentina existía como “hecho” bajo el dominio de Buenos Aires. Las provincias habían delegado al gobierno bonaerense la representación para las relaciones exteriores. Rosas constantemente insistía en que no se debía tener urgencia en crear crear un gobierno central para todo el territorio de la confederación y tampoco se debía apresurar la redacción de una constitución en común. La defensa de este argumento se basaba en que primero cada provincia debía lograr una estabilidad interior, algo que el caudillo porteño veía lejos de haberse logrado.

Retrato del General Juan Manuel de Rosas". Cuerpo entero. Óleo sobre tela. Autor: Fernando García del Molino, Buenos Aires.
Retrato del General Juan Manuel de Rosas”. Cuerpo entero. Óleo sobre tela. Autor: Fernando García del Molino, Buenos Aires. Extraido de Museo Histórico Nacional.

En realidad, la elite de Buenos Aires buscaba que su provincia sea el centro de la federación y dominar desde su propio territorio al conjunto del país, sin perder por eso su autonomía. De este modo, Buenos Aires podía ser una ciudad rectora sin tener que pagar el costo de ser capital y evitar repartir los recursos derivados del comercio de su puerto.

Sin embargo, este predominio porteño bajo el ala federal de Rosas no se logró sin disputas internas en Buenos Aires y arduos conflictos provinciales, que incluso llegaron a involucrar al territorio uruguayo. Las principales contiendas durante este periodo fueron las Campañas Correntinas contra Rosas (1830-1840); los enfrentamientos entre las fuerzas rosistas y la Coalición del Norte (1840-1841) y  la “Guerra Grande” (1839-1851).

Retrato de la Batalla de Caseros.
Retrato de la Batalla de Caseros. Extraído de Todo-Argentina.

Finalmente, la hegemonía rosista terminó a raíz de otro conflicto a través del “Pronunciamiento de Urquiza” (1 de Mayo de 1851) y la posterior Batalla de Caseros en donde el Ejército Grande venció a los dirigidos por Juan Manuel de Rosas.

La Organización Nacional (1852-1880)

Las disputas entre la Confederación Argentina y el Estado de Buenos Aires (1852-1862)

Este periodo estuvo marcado por una serie de disputas en torno a diferentes tendencias políticas que buscaron plasmar su hegemonía en la totalidad del territorio nacional. Por un lado, durante la primera parte de esta época las principales disputas fueron entre la Confederación Argentina —liderada por el caudillo victorioso de Caseros, Justo José de Urquiza— y el Estado de Buenos Aires. Este último no estaba dispuesto a compartir la riqueza proveniente del puerto y la aduana con el resto de la nación y, tras la revolución del 11 de Septiembre de 1852, terminó de separarse del resto de la Confederación y se proclamó como Estado autónomo, incluso llegó a redactar su propia constitución en 1854. Por su parte, la Confederación ya contaba con una constitución desde 1853.

Con el pasar de los años las diferencias económicas entre los dos Estados fueron muy notables. Mientras Buenos Aires se enriquecía, la Confederación contaba con grandes problemas para su financiamiento. Desde 1857 las tensiones entre estos dos modelos de país aumentaron y desembocaron en la Batalla de Cepeda de 1859, en donde las fuerzas de los confederales vencieron sobre los porteños. A través del Pacto de San José de Flores se acordaba que Buenos Aires comprometía su ingreso a la Confederación, y esta debía evaluar las reformas que la provincia porteña le realizara a la Constitución.

Sin embargo, esto no sucedió en lo inmediato y nuevas circunstancias generaron que los dos Estados se enfrentaran nuevamente en. Esta vez las fuerzas del Interior y las porteñas se enfrentaron en Pavón el 17 de Septiembre de 1861. En un combate dudoso, las tropas de la Confederación lideradas por Urquiza se rinden ante los porteños dirigidos por Bartolomé Mitre.

salida de las fuerzas porteñas desde la ciudad Buenos Aires rumbo a la Batalla de Pavón.
Retrato que representa la salida de las fuerzas porteñas desde la ciudad Buenos Aires rumbo a la Batalla de Pavón. Óleo de León Pallière. Extraído de Wikipedia.

Después de la Batalla de Pavón, la unificación de la República Argentina se realizó bajo la hegemonía de Buenos Aires. Desde esa provincia los liberales impondrán un modelo de país en donde los federales se verán desplazados.

Las disputas luego de Pavón

Lugo de Pavón, las fuerzas porteñas y los distintos partidos liberales de las provincias comenzaron a avanzar sobre sus opositores federales y, poco a poco, fueron imponiendo nuevos gobernadores fieles a sus causas. Es en este contexto que podemos localizar la resistencia emprendida por Ángel Vicente Peñaloza, popularmente conocido como El Chacho Peñaloza sobre las tierras de Cuyo y el Interior. Sin embargo, El Chacho poco pudo lograr ante un ejercito mucho más moderno, mejor financiado y más organizado como era el de las fuerzas nacionales. Luego de dos cruentas guerras, Peñaloza fue capturado y ejecutado cruelmente hacia 1863.

Tiempo más tarde, en 1866 ,producto de una impopular Guerra contra la nación paraguaya, se desató en el oeste de Argentina la llamada “Revolución de los Colorados“. Esta pretendía desconocer al gobierno nacional, exageradamente porteñocéntrico, y evitar sufrir los costos de una guerra que les generaba grandes sacrificios de personas y recursos. El alzamiento tuvo lugar en la provincia de Mendoza y se irradió hacia San Juan, La Rioja y San Luís. La revolución fue protagonizada por varios caudillos provinciales, pero se destaca principalmente la participación de Felipe Varela. Sin embargo, las fuerzas nacionales lograron imponerse sobre los sublevados y la revolución fue finalmente aplastada el 10 de Abril de 1867. Si bien las andanzas de Varela continuaron los años siguientes, ya no podría revertir la situación, ni derrotar al centralismo.

El proyecto federal será totalmente derrotado luego del aplastamiento de las “revueltas jordanistas” de 1870-1871, 1873 y 1876.

El fin de las tentativas federales en las provincias no implicó el final de las guerras civiles en Argentina. Finalmente, conviene destacar los arduos enfrentamientos entre el Partido Liberal y el Partido Autonomista. El Partido Liberal utilizó como escaramuza el fraude practicado por el oficialismo en las elecciones nacionales de 1874. Los liberales, bajo figuras destacadas como Bartolomé Mitre, se alzó en un levantamiento conocido como “La revolución de 1874“, pero fue rápidamente derrotada y selló la hegemonía del Partido Autonomista Nacional.

Retrato de Bartolomé Mitre.
Retrato de Bartolomé Mitre, figura destacada del nacionalismo porteño y de las batallas de Cepeda y Pavón. Extraído de Todo-Argentina.

Por último, mencionaremos la “Revolución de 1880“, el cual es considerado el último capitulo de las guerras civiles que enfrentaron a la Nación frente a la pretensiones de la provincia de Buenos Aires. En esta oportunidad, los motivos de la contienda fueron la sucesión del presidente Nicolás Avellaneda y la federalización del territorio de la ciudad de Buenos Aires. El suceso finalizó con la derrota de las fuerzas porteñas, la federalización de la ciudad portuaria y el inicio triunfal de Julio Argentino Roca en un largo periodo político argentino.

Bibliografía

¹ -Di meglio, Gabriel. ¡Viva el bajo pueblo! la plebe urbana de Buenos Aires y la política entre la Revolución de Mayo y el rosismo. Buenos Aires, Prometeo, 2006.

-Halperín T., Historia Argentina. De la revolución de Independencia a la Confederación rosista. Buenos Aires, Paidós, 1972.

-Ternavasio, M. Historia de la Argentina, 1806-1852. Buenos Aires, Siglo XXI, 2009

² -Ternavasio, M. Historia de la Argentina, 1806-1852. Buenos Aires, Siglo XXI, 2009

³ -Di meglio, Gabriel. ¡Viva el bajo pueblo! la plebe urbana de Buenos Aires y la política entre la Revolución de Mayo y el rosismo. Buenos Aires, Prometeo, 2006.

-Halperín T., Historia Argentina. De la revolución de Independencia a la Confederación rosista. Buenos Aires, Paidós, 1972.

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-Lettieri, Alberto. “De la “república de la opinión” a la “república de las instituciones”, en Marta Bonaudo (dir),  Nueva Historia Argentina (1852.1880), Tomo IV, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 199, pp. 97-160.

–Sabato, Hilda. Historia de la Argentina, 1852.1890. Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2016.

-Terán, Oscar. Historia de las ideas en la Argentina. Diez lecciones iniciales, 1810-1980. Buenos Aires, Siglo XXI Editores, 2019.

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