El dios de la fertilidad

Deidad de la lluvia, del sol, de las cosechas y de la fertilidad por extensión, el dios Frey es uno de los personajes más importantes de la mitología nórdica. Dueño de objetos increíbles y muy venerado por el pueblo vikingo.

De qué es dios Frey

Frey, también llamado Freyr, es el dios nórdico de la lluvia, del sol y de la fertilidad. Dentro de la mitología nórdica, es el prototipo de la virilidad y la prosperidad. Además, es el señor de Alfheim y el dios favorito de los elfos.

Los antiguos escandinavos le rendían mucho culto. Prueba de ello es la abundancia de topónimos relacionados con Frey en todos los países nórdicos. Por ejemplo, podemos encontrar  granjas como Freyshof, islas como Frösön o comarcas como Frøs Herred.

Por otra parte, Frey es considerado como un antepasado mitológico de los reyes de Suecia. El escaldo Snorri Sturlusson escribe que Frey heredó el trono sueco de su padre Njord y gobernó con el nombre de Yngvifrey. Durante su mandato erigió el famoso templo de Uppsala.

El historiador Saxo Grammaticus indica en su Gesta Danorum que fue este dios quien inició la costumbre de los sacrificios humanos:

«También Frey, el regente de los dioses, se instaló cerca de Uppsala, donde estableció un pecado horrible e infame reemplazando la antigua costumbre de la oración por el sacrificio, que había sido utilizado en tantas épocas y generaciones. Pagó a los dioses ofrendas abominables al empezar a matar a víctimas humanas.»

Saxo Grammaticus, Gesta Danorum

Sabemos que se le ofrecía un blót o sacrificio durante la festividad de Yule. Generalmente, caballos o bueyes. Además, una de las fórmulas más comunes para establecer juramentos solemnes era: «Así me ayuden Frey, Njord y el todopoderoso ás (Odín)».

Orígenes de Frey

Frey es un vanir. Al igual que su hermana gemela Freya y su padre Njord, Frey fue hecho rehén de los æsir. Su madre es Nerthus, una de las hermanas de Njord. Junto con su esposa Gerd, Frey tiene un hijo: Fjölnir.

Cuando se le cayó su primer diente, los dioses le regalaron Alfheim, el mundo de los elfos. Es allí donde tiene su morada.

Representación de Frey

Como dios de la fertilidad, a Frey se le retrataba con el falo erecto.

En el siguiente fragmento de la Gesta Hammaburgensis ecclesiae pontificum, el cronista Adam de Bremen describe una estatua de esta deidad nórdica en el templo de Uppsala:

«El tercero es Frikko, quien otorga paz y placer a los mortales. Su imagen, además, es mostrada con un inmenso falo.»
Adam de Bremen, Gesta Hammaburgensis

Estatuilla de Rällinge de Frey

Estatuilla de Rällinge que probablemente represente a Frey.

Por otra parte, el dios Frey es célebre por poseer objetos mágicos de gran valor. Entre ellos podemos destacar los siguientes:

  • Summarbrander («espada del verano»). Una espada mágica que luchaba sola en el aire.
  • Gullinbursti. Un veloz jabalí de oro que brilla en la oscuridad y puede trotar por tierra, mar y aire. Fue un regalo del enano Brok. Frey usó a Gullinbursti para tirar de un carro en el que reposaba el cadáver de Bálder.
  • Skíðblaðnir. El mejor barco que existe, ya que siempre tiene viento favorable y se puede plegar como una servilleta hasta poder guardarse dentro de una bolsa. Fue un regalo de Loki.
  • Blóðughófi («pezuña sangrienta»). Un corcel capaz de cabalgar entre las llamas y entender el habla humana.

Los mitos y las sagas recogen los nombres de tres sirvientes de Frey. Ellos son el mensajero Skírnir, y el matrimonio de elfos Byggvir y Beyla.

Mitos de Frey

El cortejo de la giganta Gerd

El poema Skírnismál de la Edda poética relata esta historia. Un día, Frey aprovechó una ausencia de Odín para sentarse a su trono mágico, Hlidskjalf, que permite ver los nueve mundos. Desde allí divisó a una bellísima doncella que entraba en la casa del gigante de hielo Hymir. Se trataba de su hija, Gerd. Se enamoró perdidamente de ella y cayó en la melancolía. Al ver su errático comportamiento, su padre Njord le pidió al siervo Skírnir que averiguara qué le sucedía.

El dios le reveló el motivo de sus pesares, y es que la siempre tirante relación entre dioses y gigantes hacía casi imposible que Gerd accediera a casarse con él. Sin embargo, Skírnir se ofreció a ir a Jötunheim a cortejar a la joven en su nombre si le prestaba su caballo Blóðughófi y su espada Summarbrander. Frey accedió, esperanzado de ver cumplidos sus deseos. Entonces Skírnir guardó en su cuerno de beber el reflejo de Frey en un arroyo. Junto con este peculiar retrato, tomó once manzanas doradas y el anillo mágico Draupnir y partió al mundo de los gigantes.

Piedra rúnica G 181 de Gotland

Piedra rúnica G 181 de Gotland. En el centro están representados Odín (con la lanza), Thor (con el martillo) y Frey (con una hoz).

Para acceder a la morada de Hymir, el sirviente Skírnir tuvo que cruzar una barrera de fuego que la protegía. Esto no fue un obstáculo para el corcel Blóðughófi. Al llegar hasta Gerd, declaró el objetivo de su visita. Vertió el contenido de su cuerno en su vaso para mostrar el retrato del hermoso Frey. Además, le ofreció las manzanas y el anillo. Sin embargo, ella rechazó los presentes aduciendo que su padre tenía muchísimo oro.

Esta altivez encolerizó a Skírnir, que sacó la espada mágica y la amenazó con decapitarla. No obstante, Gerd no se arredró en lo más mínimo. Entonces el mensajero se vio obligado a hacer uso de sus artes mágicas: talló runas mágicas en su vara para hechizar a la giganta. Le dijo que o accedía a desposarse con Frey o sería condenada a no casarse nunca o casarse con algún viejo gigante a quien no pudiera amar.

Estas amenazas surtieron efecto y ella accedió a casarse con Frey. Pero a cambió pidió la espada mágica para su padre. Prometió reunirse con su futuro esposo dentro de nueve noches en la arboleda de Burdi.

Skírnir entregó Summarbrander y regresó a Alfheim para contarle a Frey que había tenido éxito en su embajada. El dios se alegró mucho al enterarse pero se volvió a entristecer cuando se enteró de que aún debía esperar nueve noches. De todos modos, soportó la interminable espera y finalmente se casó con Gerd.

El destino de Frey en el Ragnarök

Sin su espada mágica Summarbrander, el dios Frey es vulnerable. Cuando tuvo un conflicto con Beli, el hermano de Gerd, pudo defenderse utilizando un asta de venado. Sin embargo, no tendría tanta suerte contra un enemigo más poderoso. Su destino es sucumbir a manos del gigante de fuego Surt en el Ragnarök. Será el primer dios en morir en esta terrible lucha final.



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